Dependencia emocional en las relaciones de pareja

 

Por Alba Cuevas Ariza

 

¿QUÉ ES LA DEPENDENCIA EMOCIONAL?

 

La dependencia emocional hace referencia a una situación en la cual la felicidad de una persona está supeditada de manera exclusiva a otra persona. Existe una necesidad extrema de afecto y amor. En este tipo de situaciones, la persona emocionalmente dependiente necesita que la otra persona asuma una parte importante de sus responsabilidades, tiene miedo a la separación o el abandono, y no es capaz de tomar decisiones por sí misma, entre otras características que se explicarán en el siguiente apartado. La aparición de la dependencia emocional se correlaciona con el establecimiento de un apego inseguro en la infancia.

Generalmente se produce en las relaciones de pareja, aunque también se puede observar en las relaciones de amistad, en las relaciones entre compañeros o en las relaciones familiares.

Al igual que ocurre en otras situaciones de dependencia, como puede ser con algunas drogas o sustancias tóxicas, la dependencia emocional opera mediante un mecanismo de refuerzo positivo. Es decir, todas las conductas que lleva a cabo la persona dependiente se ven reforzadas positivamente cuando esta recibe cariño y afecto por parte de su pareja. Este refuerzo positivo tiene como consecuencia el aumento de la probabilidad de que dicha conducta se repita, lo que mantiene la conducta.

Es importante resaltar que en una relación de pareja siempre es necesario un cierto nivel de dependencia, puesto que una independencia total puede llevar a la falta de objetivos comunes, e incluso puede convertir la relación en disfuncional. Sin embargo, si una parte de la pareja tiene un nivel de dependencia muy elevado, se produce un desequilibrio, donde la persona dependiente se siente inferior y está dispuesta a hacer todo lo que su pareja le pida, lo cual es altamente peligroso.

Las personas con dependencia emocional suelen tener relaciones poco sanas, debido a que presentan sentimientos excesivos hacia su pareja, los cuales son poco adaptativos. En ocasiones, la relación de dependencia puede derivar en una relación de maltrato, ya sea físico o psicológico. Uno de los principales problemas en este punto de la relación, es que la persona dependiente no es capaz de terminar la relación, debido al miedo que tiene a estar sola.

 

 

CÓMO SON LAS PERSONAS EMOCIONALMENTE DEPENDIENTES

 

A continuación, se exponen algunas de las características que presentan las personas emocionalmente dependientes:

  • Baja autoestima. Es la característica más habitual. Generalmente, estas personas tienden a desvalorizarse y despreciarse, por lo que aparecen sentimientos de inferioridad y culpabilidad. Normalmente aparece vinculada a la falta de seguridad en uno mismo, lo que provoca una falta de confianza en sus capacidades y la necesidad constante de aprobación por parte de su pareja.

     

  • Miedo a la soledad. Estas personas no conciben la idea de vivir solos, necesitan estar acompañados en todo momento, por lo que pueden llegar a verse inmersos en relaciones de maltrato y no cortar la relación por miedo a estar solos. Además, este miedo a la soledad repercute de forma directa en la calidad de la pareja, puesto que es este miedo lo que mantiene el vínculo de la relación.

     

  • Estado de ánimo negativo. Esto hace referencia a la tendencia de estas personas a presentar estados de ánimos depresivos o ansiosos.

     

  • No asumen responsabilidades

  • Dificultad en la toma de decisiones

  • Necesidad de agradar. Esto puede provocar que no den su opinión en ocasiones por miedo al rechazo.

     

  • Autoanulación. Estas personas no piensan en sus necesidades propias, solo en las de su pareja.

     

  • Incapacidad para cuidar de sí mismos

Además, por lo general, las parejas que eligen las personas emocionalmente dependientes presentan una serie de características:Tienen alta autoestima, son narcisistas, manipuladores, presentan poca empatía, son poco cariñosos y tienen mucha seguridad en sí mismos.

 

 

SEÑALES DE ALERTA

 

Existen ciertas señales que nos pueden alarmar, puesto que pueden estar indicando que se está inmerso en una relación de dependencia emocional. Aquí aparecen algunas de las más importantes:

  • Angustia o miedo exagerado ante la separación

  • Sentimientos constantes de ansiedad. La persona dependiente siempre necesitará más de su pareja, nunca está satisfecha, lo que genera sentimientos negativos y ansiedad.

     

  • Obsesión por la pareja. Necesidad constante de saber dónde está la pareja y estar en contacto con ella de menara continua. Es decir, la persona dependiente necesita controlar la vida de su pareja para asegurarse de que no la va a perder.

     

  • Idealización de la pareja. La persona emocionalmente dependiente no es capaz de ver nada negativo en su pareja, sino que la idealiza e incluso sobrevalora sus capacidades, a la vez que infravalora las suyas propias.

 

 

CONSECUENCIAS DE LA DEPENDENCIA EMOCIONAL

 

Entre las diversas consecuencias que pueden derivar de una relación basada en la dependencia emocional, destacan:

  • Sentimientos negativos en la persona dependiente, puesto que muchas veces es consciente de que la relación no es sana ni satisfactoria, pero el miedo a la soledad hace que sea incapaz de cortar la relación. En algunas ocasiones, si la relación llega a romperse, la persona dependiente intentará volver con su pareja, formándose un círculo vicioso del cual es complicado salir.

     

  • Permitir cualquier tipo de comportamiento. A pesar de que la pareja tenga comportamientos desagradables e incluso violentos, la persona dependiente aguanta por el miedo a la soledad y por la necesidad de estar junto a su pareja.

     

  • Preferencia por las relaciones asimétricas, es decir, relaciones basadas en el esquema dominio-sumisión. Como se ha mencionado antes, la persona dependiente asume el rol de sumisa y entiende que su pareja siempre va a ser superior, por lo que traslada este esquema a otras relaciones de su vida.

     

  • Ruptura de las relaciones con amigos y familiares. En el momento en el que el entorno de la persona dependiente empieza a darse cuenta de la situación y de lo poco sana que es la relación, la persona dependiente se pone a la defensiva y defiende a su pareja y a la relación por encima de todo, lo que provoca continuos enfrentamientos e incluso puede causar el fin de la relación con el entorno.

     

  • Altruismo patológico. La persona dependiente deja de lado sus actividades, sus necesidades, etc. para dedicar su tiempo a complacer a su pareja. Prioriza las necesidades de la pareja por encima de cualquier cosa.

     

  • Dificultades a la hora de relacionarse con los demás. Debido a que la persona dependiente se centra tanto en su pareja y abandona poco a poco sus amistades, pueden aparecer déficits en habilidades sociales y provocar que la persona dependiente tenga problemas a la hora de relacionarse con otras personas que no sean la propia pareja.

 

 

CÓMO SALIR DE UNA RELACIÓN CON DEPENDENCIA EMOCIONAL

 

Para salir de una relación de estas características, es importante acudir a un psicólogo que pueda ayudar a la persona dependiente a identificar la situación, reconocerla y desvincularse emocionalmente de la pareja. Como suele ocurrir en otras situaciones, el primer paso es que la persona dependiente sea capaz de reconocer que está inmerso en una situación de dependencia emocional.

Reconocer la situación resulta complicado en muchas ocasiones, ya que al tener idealizada a la pareja la persona dependiente justificará sus actitudes. Sin embargo, como se ha comentado antes, también ocurre que, pese a que la persona dependiente es consciente de la situación en la que está envuelta, su miedo exagerado a la soledad hace prácticamente imposible que dé el paso de cortar la relación.

En la terapia psicológica, es importante que la persona dependiente entienda que, si tiene la necesidad de tener a alguien a su lado para sentirse bien,muy probablemente las relaciones que establezca no sean sanas. También es importante identificar aquellos comportamientos que ha tenido y que no son saludables, ni para la relación ni para ella misma. De esta forma, de cara a futuras relaciones que la persona puede establecer, será menos probable que estos comportamientos aparezcan.

También en importante que se trabaje para fortalecer la autoestima de la persona dependiente, puesto que de esta forma la persona se podrá empoderar y dejará de establecer relaciones basadas en el esquema dominio-sumisión. Asimismo, se debe trabajar laasertividad, de manera que la persona dependiente sea capaz de comunicar sus deseos de manera directa y adecuada, sin herir los sentimientos de los demás.

El último paso de la terapia es que la persona sea capaz de poner punto y final a la relación con su pareja, y dotarla de recursos que favorezcan el establecimiento de relaciones sanas, para lo cual se trabaja lo anteriormente mencionado.

 

BIBLIOGRAFÍA