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Gaslighting

 

Los hilos invisibles de la manipulación psicológica

 

 

 

 

Mónica Mohedas Rodríguez

 

En el ámbito de las relaciones afectivas, existen formas de violencia psicológica que, por su sutileza, pueden pasar desapercibidas tanto para la víctima como para su entorno. Una de las más insidiosas es el gaslighting. Este término, popularizado por la película Gaslight (1944), describe una estrategia de manipulación emocional en la que el agresor induce a la víctima a dudar de su percepción, memoria y juicio, generando una profunda confusión y dependencia emocional.

 

Aunque inicialmente se asociaba a contextos clínicos o psiquiátricos, hoy se reconoce como una forma de violencia psicológica íntima, presente en relaciones de pareja, familiares, laborales e incluso institucionales. En este sentido, el gaslighting puede entenderse como una manifestación específica del maltrato psicológico, una forma de violencia invisible pero profundamente dañina (Hernández Ramos et al., 2023).

 

Su impacto puede ser devastador, afectando la autoestima, la salud mental y la autonomía de quien lo sufre, además de generar una dependencia emocional profunda, dificultando la ruptura del vínculo. En este artículo exploramos sus características, consecuencias y abordajes terapéuticos, basándonos en estudios clínicos y recientes investigaciones académicas.

 

 

¿Qué es el Gaslighting?

 

El gaslighting se define como una forma de abuso psicológico en la que una persona manipula sistemáticamente a otra para que dude de su capacidad de percibir la realidad. Según Machado et al. (2025), implica tácticas como la negación de hechos, la distorsión de la verdad, la culpabilización injustificada y el aislamiento emocional. Su objetivo es desbalancear el equilibrio mental de la víctima, minando su autoestima y autonomía. Esta dinámica suele darse en relaciones asimétricas, donde uno de los miembros ejerce un control emocional sobre el otro.

 

Este fenómeno se ha estudiado desde múltiples perspectivas:

  • Factores de riesgo: rasgos de personalidad como el narcisismo, el sadismo o el maquiavelismo están asociados tanto a perpetradores como a víctimas.
  • Motivaciones: pueden ser conscientes, como la búsqueda de control o beneficios económicos, o inconscientes, vinculadas a conflictos psicológicos, patrones disfuncionales o la necesidad de evitar responsabilidades.
  • Tácticas: incluyen el uso de lenguaje ambiguo, refuerzo intermitente, triangulación emocional, y el llamado love bombing.

 

 

Consecuencias psicológicas

 

Las consecuencias en las víctimas incluyen:

  • Pérdida de confianza en uno mismo.
  • Dudas sobre la propia percepción.
  • Confusión crónica.
  • Dificultad en la toma de decisiones, inseguridad.
  • Dependencia afectiva.
  • Aislamiento emocional y social.
  • Desconexión del entorno y de sí mismo.
  • Depresión y ansiedad.

 

El gaslighting puede tener consecuencias muy graves para quienes lo sufren. Investigaciones recientes han documentado los efectos psicológicos y relacionales del gaslighting. Según el estudio de Hailes y Goodman (2023), las personas que han estado expuestas a este tipo de manipulación durante largos periodos presentan alteraciones significativas en su salud mental y en sus relaciones interpersonales. Entre los efectos más comunes se encuentran: una autoestima deteriorada, malestar emocional persistente, inseguridad respecto a sus propios pensamientos y comportamientos, sensación de desconexión con los demás, aislamiento social y una creciente dependencia emocional hacia otras personas, efectos que pueden persistir incluso después de la ruptura de la relación. Por otro lado, Chuñe et al. (2024) destacan que la dependencia emocional es un factor que puede facilitar la permanencia en relaciones abusivas, al generar una necesidad intensa de aprobación y miedo a la soledad.

 

 

¿Por qué se mantiene este tipo de vínculo?

 

Una de las preguntas más frecuentes en el ámbito clínico es por qué las personas permanecen en relaciones donde son manipuladas emocionalmente a través del gaslighting. Este tipo de abuso psicológico distorsiona la percepción de la realidad de la víctima, generando una profunda inseguridad sobre sus propios pensamientos, emociones y recuerdos. Como resultado, se establece una dependencia psicológica hacia el agresor, quien se convierte en el referente para validar lo que es “real” o “correcto”.

Además, el vínculo se refuerza por la intermitencia del maltrato, el agresor alterna momentos de afecto con episodios de manipulación, lo que crea una dinámica emocional adictiva. La víctima se aferra a los momentos positivos, esperando que se repitan, lo que dificulta aún más la ruptura del ciclo. A esto se suma una progresiva disminución de la autoestima, el aislamiento de redes de apoyo y la esperanza de que la relación mejore. En muchos casos, la persona ha normalizado el abuso debido a experiencias previas o contextos familiares similares, lo que hace que el gaslighting no se perciba como algo anómalo.

 

Indicadores de alerta

 

  • Dudas persistentes sobre uno mismo, sobre la propia percepción o memoria: te preguntas si estás exagerando, si recuerdas mal o si eres demasiado sensible “estoy exagerando” “¿me lo habré imaginado?”.
  • Minimización de emociones, se desacreditan los sentimientos “estás demasiado sensible” “no es para tanto como te pones”.
  • Sensación de culpa constante sin razón clara.
  • Negación de hechos evidentes: aún con pruebas, el gaslighter niega haber dicho o hecho algo.
  • Pérdida de energía y claridad mental.
  • Aislamiento progresivo: la víctima se aleja de amigos, familiares o redes de apoyo porque duda de sí misma o porque el manipulador los desacredita.
  • Normalización del abuso.
  • Confusión entre amor, culpa y miedo: la persona se siente perdida, confundida y emocionalmente agotada, sin entender por qué.
  • Cambio de narrativas: reescriben la historia para que parezca que la víctima es la culpable o la que tiene problemas de percepción.
  • Necesidad de pedir disculpas frecuentemente.
  • Dependencia emocional: se genera una relación de dependencia en la que la víctima busca validación constante del gaslighter.
  • Miedo a expresar opiniones o emociones: por temor a ser ridiculizada, ignorada o atacada, la persona evita hablar de lo que siente o piensa.

 

¿Cómo intervenir desde la psicología?

Desde la psicología, la intervención más adecuada es la psicoterapia individual, enfocada en reconstruir la autoestima, recuperar la capacidad de reflexión, procesar el trauma emocional y fortalecer la autonomía. También se trabajan técnicas de grounding y mindfulness, el establecimiento de límites saludables, la identificación de patrones manipulativos y la reescritura de la narrativa vital, con el objetivo de prevenir futuras relaciones abusivas y promover el bienestar emocional.

 

 

Conclusión

El gaslighting es una forma de violencia psicológica que puede tener efectos devastadores en la salud mental de quien lo sufre. Su detección temprana, la psicoeducación y el acompañamiento terapéutico son claves para romper el ciclo de abuso y recuperar el bienestar emocional.

Como profesionales de la salud mental, es nuestra responsabilidad visibilizar estas dinámicas, ofrecer herramientas para su abordaje y promover relaciones afectivas basadas en el respeto, la empatía y la autonomía.

 

 

Referencias Bibliográficas

 

Alarcón de Soler, M. (2017). » Gaslighting»: una forma de violencia vincular: ojos grandes, ojos ciegos… Y el» nosotros»¿dónde está? Psicoanálisis de las configuraciones vinculares: revista de la Asociación Argentina de Psicología y Psicoterapia de Grupo, pp. 35-48.

Chuñe Suclupe, J. E., Gonzales Vivar, M. del M., Vásquez Céspedes, A. C., Flores Villanueva, J. E., & Irigoin Hoyos, S. (2024). Dependencia emocional y violencia en la relación de pareja: Una revisión sistemática de la literatura.

Escritos de Psicología. (s.f.). Gaslighting en psicología: Impacto y señales de alerta.

Galán Jiménez, J. S., & Figueroa Varela, M. R. (2017). Gaslighting. La invisible violencia psicológica. UARICHA Revista de Psicología, 14(32), 53–60.

García, S. C. (2025). Harás lo que yo te diga, quieras o no.

Hailes, H. P., & Goodman, L. A. (2025). “They’re out to take away your sanity”: Aqualitative investigation of gaslighting in intimate partner violence. Journal of Family Violence,                    40(2), 269-282.

Hernández Ramos, C., Magro Servet, V., & Cuéllar Otón, J. P. (2014). El maltrato psicológico. Causas, consecuencias y criterios jurisprudenciales. El problema probatorio.

Huayllani García, X. R. (2023). Percepción del Gaslighting en un grupo de mujeres víctimas de violencia dentro del contexto de pandemia (COVID-19) [Tesis de licenciatura, Pontificia Universidad Católica del Perú].

Machado et al. (2025). Gaslighting en las relaciones íntimas: una revisión de alcance. Ciencias Psicológicas, 19(2), 7.

Therapist Aid. (2022). Señales de advertencia del gaslighting. https://www.therapistaid.com/worksheets/gaslighting-warning-signs?language=es