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Endometriosis y bienestar psicológico

 

 

 

Ana María del Río Vega

 

La endometriosis se ha convertido hoy en día en la causa más común de dolor pélvico crónico femenino. Paradójicamente, en la actualidad no existen tratamientos médicos definidos que puedan considerarse eficaces al respecto, ya que un alto porcentaje de las mujeres que tienen dicha enfermedad, no logra controlar el dolor, lo que supone importantes consecuencias en su vida laboral, familiar, social, sexual y de pareja.

Por otra parte, la información sobre los efectos psicológicos de la endometriosis es todavía escasa, así como también lo es el estudio del abordaje terapéutico de la misma. La sintomatología de esta enfermedad destaca por el dolor crónico que, como tal, repercute en la calidad de vida de quien la padece, generando en ocasiones trastornos mentales como depresión y ansiedad, que a su vez influyen negativamente en las estrategias de afrontamiento del dolor, lo que lleva a una retroalimentación que hace que la situación general empeore. Estas circunstancias parecen indicar que un adecuado tratamiento psicológico podría constituir un apoyo necesario para las mujeres con endometriosis. Dicha intervención terapéutica tendría como objetivos principales la gestión del dolor y la adquisición de mecanismos de afrontamiento.

 

 

¿Qué es la endometriosis?

 

La endometriosis es una patología estrógeno dependiente que se caracteriza por la implantación y crecimiento benigno de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina, causando inflamación y dolor crónicos.

Debido a su variabilidad clínica y a las dificultades para su diagnóstico, la prevalencia de la endometriosis no se conoce con precisión, pero se estima que afecta aproximadamente a algo más del 10% de la población femenina mundial en edad reproductiva, pudiendo alcanzar hasta el 50% entre mujeres con infertilidad.

Aunque existe evidencia de esta patología desde tiempos antiguos, no se ha empezado a estudiar hasta principios del siglo XX, gracias a los avances tecnológicos, por lo que se considera como una enfermedad moderna. Respecto a las causas que favorecen su aparición, todavía queda mucho camino por recorrer en el campo la investigación, pero parecen estar relacionadas con el sistema hormonal, los mecanismos inflamatorios y ciertos factores genéticos y ambientales. Se trata de una patología que ha estado “silenciada” hasta hace solo unas décadas, pero dado que cada vez son más mujeres las afectadas a nivel mundial, merece la atención que no le ha sido otorgada anteriormente, tanto por el impacto físico como psicológico que ejerce en quién tiene que convivir con dicha enfermedad.

 

 

¿Qué síntomas presenta la endometriosis?

 

Los síntomas pueden variar dependiendo de cada caso. Existe un porcentaje menor de mujeres que únicamente experimentan síntomas en algunos momentos de su ciclo (durante la ovulación y la menstruación), pero la mayoría los sufren a diario.

Algunos de los síntomas más comunes asociados a esta enfermedad son: el dolor pélvico, lumbar y/o abdominal antes y durante la menstruación, infertilidad, dismenorrea, dispareunia, hinchazón y obstrucción intestinal. Existen también otros menos frecuentes como calambres, náuseas y vómitos, cólicos y/o molestias digestivas, estreñimiento y diarrea o fatiga.

 

 

¿Qué efectos producen estos síntomas?

 

Es fácil imaginar que convivir con todos o algunos de estos síntomas a diario, impacte en la calidad de vida de las mujeres con endometriosis, con importantes repercusiones negativas a nivel psicológico y social, que en ocasiones desembocan en malestar emocional, ansiedad y depresión. Sin embargo, la percepción que la persona tenga sobre su propia enfermedad es un factor clave a la hora de valorar cómo afecta la misma a su calidad de vida. Dicha percepción puede verse mediada por factores como el nivel de autoestima, la satisfacción personal o el apoyo social percibido.

En el plano laboral, hay ocasiones en que el dolor es tan incapacitante, que impide que la mujer pueda desplazarse hasta el lugar de trabajo (o centro de estudios). Algunas mujeres con esta enfermedad pueden presentar menor productividad cuando los síntomas son agudos y persistentes, ya que puede producirse absentismo laboral. De hecho, hay un elevado número de mujeres que declaran sentirse incomprendidas en su entorno laboral, por lo que a veces, se ven obligadas a hacer grandes esfuerzos y a tomar grandes dosis de medicación para hacer frente al dolor y no faltar a su puesto de trabajo.

Los efectos de esta enfermedad también alcanzan las relaciones de pareja, ya que durante las relaciones sexuales, el dolor que provoca la endometriosis puede afectar a la salud sexual de las mujeres o de sus parejas.

En el aspecto social, algunas mujeres renuncian a encuentros con amigos y familiares, a practicar deporte y a disfrutar de determinadas actividades de ocio, si sienten que el dolor les puede limitar durante el evento en cuestión. En estos casos, puede aparecer un sentimiento de aislamiento social como consecuencia de su enfermedad.

Todos estos factores explican el impacto de la endometriosis en la calidad de vida y funcionamiento psicológico de las mujeres que la padecen, ya que a la pérdida de salud se une una disminución de la calidad de vida, como consecuencia de las limitaciones que sufren a nivel físico. Como resultado, pueden aparecer trastornos psicológicos como la ansiedad o la depresión, haciendo que, a su vez, empeoren las situaciones descritas anteriormente en el ámbito laboral, personal o social.

 

 

Intervención psicológica y endometriosis

 

Las enfermedades crónicas suelen ocasionar mayores efectos psicológicos que las que no lo son. Para el caso concreto de la endometriosis, debido a que a nivel físico todavía hay grandes incógnitas sobre tratamientos eficaces, la intervención psicológica se convierte en una parte esencial en la atención sanitaria a mujeres con endometriosis.

El impacto psicológico para las mujeres diagnosticadas de endometriosis es importante, ya que como se ha citado en el punto anterior, en un gran número de casos la enfermedad no les permite hacer cosas que les gustaba hacer, como ciertas actividades sociales o deportivas. Por todo ello, la endometriosis debe tratarse como un grave problema de salud pública, con efectos considerables en la calidad de vida de las mujeres afectadas, en su salud mental y funcionamiento psicológico. Es importante destacar que hasta hace muy poco tiempo, este problema de salud ha sido infradiagnosticado, pasando desapercibido y retrasándose su diagnóstico en años; la mayoría de las veces hasta la franja de edad en que las mujeres desean abordar la maternidad.

Independientemente del grado de dolor experimentado por cada mujer, tanto la ansiedad como la depresión son trastornos que presentan comorbilidad con la endometriosis, aunque como es de esperar, son más frecuentes cuando el dolor es agudo y persistente. De hecho, las mujeres con endometriosis desarrollan altos niveles de depresión, ansiedad, estrés percibido y otros síntomas psicopatológicos en comparación con la población general. A su vez, los conceptos de depresión y dolor aparecen frecuentemente unidos y relacionados por el decremento en autocontrol y las interferencias que el dolor produce en la vida de las personas, lo que hace que la depresión sea un factor de riesgo para que el dolor se cronifique.

Dada la limitación actual de los tratamientos médicos para la dimensión física de la enfermedad, ya sean estos quirúrgicos o farmacológicos, la atención psicológica especializada es una nueva pieza clave para un abordaje multidisciplinar de la endometriosis, que debe ser adaptado convenientemente a cada paciente y a su historia personal, buscando un enfoque biopsicosocial.

Las intervenciones psicológicas basadas en la terapia cognitivo-conductual, la terapia grupal y la atención plena o mindfulness, han demostrado ser particularmente eficaces para el tratamiento del dolor y la funcionalidad psicológica en mujeres con endometriosis.

La terapia cognitivo conductual, focalizada en estrategias cognitivas y ensayos de conducta, constituye hoy en día el tratamiento psicológico de referencia, tanto para disminuir la percepción de dolor, como para mejorar el estado de ánimo y el funcionamiento global.

Las intervenciones basadas en atención plena o mindfulness pueden mejorar los síntomas depresivos y la calidad de vida de las mujeres con endometriosis.

Siempre con los mismos objetivos, existen técnicas terapéuticas aplicables para el tratamiento multimodal del dolor crónico; técnicas para modificar el comportamiento y aumentar la actividad a través de la psicoeducación; otras enfocadas a la relajación y la reducción de la tensión, con ejercicios basados en atención plena y terapia cognitiva; terapia sexual y soporte psicosocial para los frecuentes casos de infertilidad causada por la propia patología; estrategias para la reducción y control del dolor, etc. En resumen, existe una gran variedad de tratamientos multidisciplinares del dolor para mejorar la calidad de vida y el bienestar psicológico.

 

 

Principales objetivos de una intervención psicológica adaptada a los casos de endometriosis

 

Entre los principales objetivos de la intervención cabría destacar los siguientes:

  • Como objetivo general, se pretende minimizar el impacto de la endometriosis en el bienestar y funcionamiento psicológico de las mujeres afectadas para conseguir una mejora de la calidad de vida.

  • Evaluación psicológica personalizada para cada paciente, identificando posibles psicopatologías comórbidas con la endometriosis.
  • Dotar a la paciente con estrategias de afrontamiento eficaces para manejar satisfactoriamente los síntomas asociados a su enfermedad, modificando actitudes y comportamientos aprendidos en relación al dolor crónico y su experiencia subjetiva de dolor.

  • Proporcionar tratamiento psicológico individualizado y específico para la sintomatología y trastornos psicopatológicos asociados a la endometriosis.
  • Ofrecer terapia sexual para tratar las disfunciones sexuales provocadas por la enfermedad, proporcionando asesoramiento psicológico tanto a la paciente como a su pareja si fuese necesario, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y el bienestar psicológico a nivel individual y de pareja.

 

Como se ha señalado anteriormente, en este tipo de patología se pueden manifestar un conjunto de síntomas físicos importantes, bajo los cuales se encuentra a menudo un sufrimiento emocional que dificulta aún más la gestión de los problemas físicos. Mediante la terapia psicológica se puede conseguir aliviar la sintomatología y cambiar la actitud frente al dolor y frente a la endometriosis, es decir, mejorar la calidad de vida y el bienestar psicológico en general. La terapia proporciona a la paciente técnicas que le ayudarán a gestionar las emociones (ansiedad, depresión, etc.), a mejorar su vida sexual y a prevenir posibles problemas de pareja derivados de la enfermedad.

Con el apoyo y el tratamiento adecuados, las mujeres con endometriosis pueden mejorar su calidad de vida de forma notable.

 

 

 

Referencias:

 

Zarbo, C., Brugnera, A., Frigerio, L., Malandrino, C., Rabboni, M., Bondi, E., Compare, A. (2017). Behavioral, cognitive, and emotional coping strategies of women with endometriosis: a critical narrative review. Archives of Women’s Mental Health, 21, 1–13. https://doi.org/10.1007/s00737-017-0779-9

Van Niekerk, L., Weaver-Pirie, B., Matthewson, M. (2019). Psychological interventions for endometriosis-related symptoms: a systematic review with narrative data synthesis. Archives of Women’s Mental Health, 22, 723–735. https://doi.org/10.1007/s00737-019-00972-6

Quintero, M.F., Vinaccia, S. y Quiceno, J.M. (2017). Endometriosis: Aspectos Psicológicos. Revista Chilena de Obstetricia y Ginecología, 82(4), 447-452.

Cook, A. S. y Cook, D. (2017). Vivir con endometriosis. Una guía para recuperar tu bienestar. Sirio. Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FASGO) (2019). Actualización de Consenso de Endometriosis.

https://saendometriosis.com.ar/wp-content/uploads/2020/03/Consenso-de-endometriosis-Fasgo-2019-5.0.pdf

 

Servicio Canario de la Salud (SCS) (2024). Protocolo para el Manejo de la Endometriosis en Canarias. https://www3.gobiernodecanarias.org/sanidad/scs/content/681dbee2-bf42-11ed-8f96- e1e3111f506c/Endometriosis.pdf