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Asomatognosia:

 

cuando una parte del cuerpo deja de sentirse propia

 

 

 

 

Isaac Camacho Duque

 

Históricamente, la asomatognosia fue descrita como la impresión, o sensación subjetiva, de que una parte del cuerpo, generalmente del lado izquierdo, ha dejado de existir (Critchley, 1953, como se citó en Saetta et al., 2021); considerándola como un trastorno del esquema corporal: un mal funcionamiento de la representación interna sensoriomotora del cuerpo (Saetta et al., 2021; Vallar, 2025). Sin embargo, actualmente, la asomatognosia se conceptualiza como un trastorno neuropsicológico perteneciente a la familia de los trastornos de la conciencia, o de sentido de pertenencia, corporal, caracterizados por la pérdida del sentido de propiedad hacia el propio cuerpo, o algunas partes de este (Jenkinson et al., 2018; Romano y Maravita, 2019; Vallar, 2025). El sentido de propiedad corporal puede describirse como el resultado combinado de procesos de integración multisensorial ascendentes y creencias y expectativas descendentes (Jenkinson et al., 2018).

 

 

¿Qué es la asomatognosia?

 

En una definición más actual de la asomatognosia, Jenkinson et al. (2018) hablan de una alteración unilateral de la percepción de la propiedad corporal, que suele ocurrir tras un accidente cerebrovascular en zonas del hemisferio derecho. Por su parte, Saetta et al. (2021) la definen como la sensación de que el propio cuerpo, o partes de este, se desvanecen de la conciencia; y Romano y Maravita (2019) como una desposesión hacia la parte del cuerpo afectada.

La asomatognosia modifica algunos aspectos de la conciencia de la propiedad corporal, como la experiencia propioceptiva, el autorreconocimiento visual, la sensación de pertenencia y el juicio de que el cuerpo le pertenece a uno mismo (Jenkinson et al., 2018). La falta de pertenencia corporal suele pertenecer al dominio de lo somestésico, no obstante, también puede aparecer, junto o de manera aislada, en lo visual (Saetta et al., 2021).

 

 

Sustrato cerebral

 

En cuanto al sustrato cerebral de la asomatognosia, Feinberg et al. (1990, como se citó en Feinberg et al., 2010), descubrió que los pacientes afectados por esta condición habían sufrido accidentes cerebrovasculares en el hemisferio derecho, observándose lesiones en la circunvolución supramarginal del lóbulo parietal inferior y en sus conexiones subcorticales con la corona radiata posterior (mayormente relacionada con la asomatognosia verbal). Feinberg et al. (2010) encontraron que los pacientes con asomatognosia presentaban una afectación significativa en la región temporoparietal, además de en otras zonas cerebrales como la ínsula y la zona frontal medial derecha.

Otros estudios han informado de lesiones que afectan a la ínsula y a la unión temporoparietal derecha en personas con trastornos de la propiedad corporal (Baier y Karnath, 2008, como se citó en Spinazzola et al., 2020), y pequeñas lesiones en la corteza motora y premotora (Arzy et al., 2006, como se citó en Spinazzola et al., 2020). En el estudio de Spinazzola et al., 2020, además de las afectaciones en las estructuras cerebrales previamente citadas, se relacionó la asomatognosia con alteraciones en el giro frontal inferior, el frontal medio y la corona radiata anterior del hemisferio derecho.

 

 

Evaluación

 

Para evaluar la asomatognosia, se han utilizado cuestionarios breves o una entrevista subjetiva (Spinazzola et al., 2021). Feinberg et al. (2010) utilizaron una entrevista breve para su estudio donde el investigador alzaba el brazo derecho al afectado y le preguntaba “¿Qué es esto?”; este procedimiento se repetía con la extremidad izquierda. En otro estudio, la asomatognosia se evaluó mediante la siguiente pregunta: “¿Qué porcentaje de su mano le pertenece actualmente?”, y la respuesta que daba la persona era evaluada con una escala visual que iba del 0 al 100 (Zeller et al., 2011, como se citó en Spinazzola et al., 2021).

Saetta et al. (2020) diseñaron dos nuevas herramientas para la evaluación de la asomatognosia: una entrevista estructurada y una tarea de lateralidad de extremidades. La entrevista permitía realizar un buen diagnóstico diferencial con otros trastornos relacionados, y medía cuatro factores: localización en el cuerpo, factores desencadenantes, moduladores y modalidades implicadas, frecuencia y curso temporal, y síntomas asociados. Por su parte, la tarea experimental, consistía en medir el tiempo que la persona tardaba en hacer rotaciones mentales con las partes del cuerpo afectada, lo que permitía objetivar los síntomas.

 

 

Tratamiento

 

La evidencia empírica para el tratamiento de la asomatognosia es escasa, no existiendo todavía ningún tratamiento específico ni estandarizado, sino que los tratamientos se orientan al tratamiento global de los trastornos del sentido de pertenencia corporal (Jenkinson et al.,

2020). En el estudio realizado por Jenkinson et al. (2020), se demostró que la estimulación táctil de las fibras C de conducción lenta, especializadas en el tacto afectivo o placentero, produjo, solo cuando era administrado por otra persona distinta al paciente, una mejora del sentido de pertenencia corporal.

En otro estudio con personas sanas, la estimulación vestibular galvánica, junto con la aplicación de tacto afectivo, mejoró las medidas propioceptivas y subjetivas del sentido de pertenencia corporal hacia un guante de goma, dado que la estimulación modula la integración multisensorial entre visión y propiocepción (Ponzo et al., 2018). Estas investigaciones tendrían un potencial beneficio en el tratamiento y rehabilitación de la asomatognosia.

 

 

Conclusiones

La asomatognosia ha pasado de entenderse como una simple alteración del esquema corporal a considerarse un trastorno de la conciencia de pertenencia corporal, en el que una parte del cuerpo, generalmente del lado izquierdo, deja de sentirse propia. Suele aparecer tras un accidente cerebrovascular en el hemisferio derecho y se asocia con lesiones en regiones como la circunvolución supramarginal, la unión temporoparietal, la ínsula y áreas frontales, así

como con sus conexiones subcorticales. Su evaluación ha avanzado con herramientas como la entrevista estructurada y las tareas de rotación mental de extremidades, que ayudan a realizar un diagnóstico diferencial y a objetivar los síntomas. En cuanto al tratamiento, la evidencia sigue siendo escasa y no existe todavía una intervención específica ni estandarizada. Aun así, los estudios sobre tacto afectivo y estimulación vestibular galvánica abren una vía prometedora para la rehabilitación de las personas que viven con esta alteración.

 

 

 

Referencias

Feinberg, T., Venneri, A., Simone, A., Fan, Y., y Northoff, G. (2010). The neuroanatomy of asomatognosia and somatoparaphrenia. Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, 81(3), 276–281.  https://doi.org/10.1136/jnnp.2009.188946

Jenkinson, P. M., Moro, V., y Fotopoulou, A. (2018). Definition: Asomatognosia. Cortex, 101, 300–301. https://doi.org/10.1016/j.cortex.2018.02.001

Jenkinson, P. M., Papadaki, C., Besharati, S., Moro, V., Gobbetto, V., Crucianelli, L., Kirsch, L. P., Avesani, R., Ward, N. S., y Fotopoulou, A. (2020). Welcoming back my arm: Affective touch increases body ownership following right-hemisphere stroke. Brain Communications, 2(1), fcaa034. https://doi.org/10.1093/braincomms/fcaa034

Ponzo, S., Kirsch, L. P., Fotopoulou, A., y Jenkinson, P. M. (2018). Balancing body ownership: Visual capture of proprioception and affectivity during vestibular stimulation.

Neuropsychologia, 117, 311–321. https://doi.org/10.1016/j.neuropsychologia.2018.06.012

Romano, D., y Maravita, A. (2019). The dynamic nature of the sense of ownership after brain injury: Clues from asomatognosia and somatoparaphrenia. Neuropsychologia, 132, Article 107119. https://doi.org/10.1016/j.neuropsychologia.2019.107119

Saetta, G., Zindel-Geisseler, O., Stauffacher, F., Serra, C., Vannuscorps, G., y Brugger, P. (2021). Asomatognosia: Structured interview and assessment of visuomotor imagery.

Frontiers in Psychology, 11, Article 544544.  https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.544544

Spinazzola, L., Pagliari, C., Facchin, A., y Maravita, A. (2020). A new clinical evaluation of asomatognosia in right brain damaged patients using visual and reaching tasks. Journal of Clinical and Experimental Neuropsychology, 42(5), 436–449. https://doi.org/10.1080/13803395.2020.1757040

Vallar, G. (2025). Body schema and body image as internal representations of the body, and their disorders: An historical review. Journal of Neuropsychology, 19, 8–25. https://doi.org/10.1111/jnp.12389